Fela Kuti
Nigeria · 1938–1997 · Afrobeat
Fela no fue un músico que “opinaba”: fue alguien que vivió en conflicto permanente con el poder. Estudió música en Londres, absorbió jazz y funk, pero cuando volvió a Nigeria entendió algo clave: tocar bien no alcanzaba. La música tenía que decir algo. Así nació el afrobeat: ritmos largos, hipnóticos, una base implacable y letras que señalaban directamente al gobierno, al ejército y a la corrupción.
Fela tocaba principalmente saxo tenor y teclados, y lideraba sus bandas como un director absoluto: cada show era largo, físico, repetitivo, casi ritual. Sus discos no buscaban hits. Eran manifiestos.
Álbumes como Zombie, Expensive Shit, Coffin for Head of State o Water No Get Enemy no se escuchan: se atraviesan.
Su casa —la Kalakuta Republic— fue declarada por él mismo territorio independiente. Allí vivían músicos, artistas y militantes. El Estado respondió con violencia: allanamientos, cárcel, golpizas, censura. Aun así, Fela siguió tocando. No porque fuera valiente en el sentido romántico, sino porque no concebía la música separada de la vida cotidiana. Para él, el escenario era una extensión de la calle.
Water No Get Enemy es uno de sus mensajes más finos. El agua como metáfora del pueblo: todos dependen de ella, incluso quienes intentan controlarla. Podés ignorarla, contaminarla, reprimirla… pero sin ella no hay vida. Fela entendía que lo esencial no se negocia. Y que la música, como el agua, siempre encuentra la forma de seguir fluyendo.
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